El sector turístico marroquí continúa consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional, impulsado por reformas estratégicas, inversiones crecientes y una visión clara de desarrollo. Las nuevas cifras presentadas por Fatim-Zahra Ammor ante el Parlamento confirman que la hoja de ruta turística 2023-2026 ya no es solamente una estrategia institucional, sino una transformación económica visible sobre el terreno.
En el centro de esta dinámica destaca el programa “Go Siyaha”, convertido en una verdadera palanca de modernización para el ecosistema turístico marroquí. Más de 1.270 proyectos turísticos ya han sido acompañados por esta iniciativa, una señal clara de la creciente confianza de empresarios e inversores en el futuro del sector.
La dinámica de inversión también sigue acelerándose. Entre 2024 y 2025, Marruecos registró la creación de 380 nuevas unidades turísticas, reflejando el atractivo del Reino para inversores nacionales e internacionales, especialmente con la llegada de importantes marcas hoteleras globales.
En materia de empleo, el turismo sigue demostrando su peso económico y social. Durante los últimos tres años, el sector ha generado 92.000 nuevos puestos de trabajo, elevando el total a cerca de 894.000 empleos.
Al mismo tiempo, la conectividad aérea refuerza esta expansión. Para 2026, Marruecos ha programado 14,5 millones de plazas aéreas, una capacidad diseñada para sostener el crecimiento de visitantes internacionales y fortalecer la posición del país en sus principales mercados emisores.
Todos estos indicadores confirman que el turismo marroquí ya no está en fase de recuperación, sino que ha entrado plenamente en una nueva etapa de expansión estructural, crecimiento sostenible y proyección internacional.

