En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y la subida de los precios del petróleo, Marruecos parece mejor preparado que muchos países para afrontar las turbulencias del mercado energético mundial. Así lo afirmó el ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, quien destacó la solidez del modelo energético y económico del país.
En una entrevista concedida a BBC News Arabic, Mezzour explicó que el conflicto y las tensiones entre United States, Israel y Iran están impulsando el aumento de los precios globales del petróleo y la energía. Sin embargo, Marruecos dispone de herramientas económicas que le permiten amortiguar los efectos de estas crisis.
Uno de los pilares de esta resiliencia es la estrategia de diversificación energética del país. Durante la última década, Marruecos ha apostado por el desarrollo de energías renovables, especialmente la solar y la eólica, reduciendo progresivamente su dependencia de los combustibles fósiles importados.
A pesar de los desafíos recientes —entre ellos la escasez de agua, las inundaciones y el devastador Al Haouz earthquake 2023— la economía marroquí ha demostrado una notable capacidad de adaptación. Según Mezzour, la diversidad de sectores económicos del país permite absorber los impactos externos y mantener la estabilidad.
Las inversiones extranjeras siguen desempeñando un papel clave en esta dinámica. El ministro señaló que Marruecos atrae capital de diversas regiones del mundo. Las inversiones procedentes de los United Arab Emirates representan aproximadamente el 19% del total, mientras que Europa, Estados Unidos y otros países del Golfo concentran el resto.
Asimismo, Mezzour subrayó la importancia de la posición estratégica de Marruecos como puente entre África, Europa y el Atlántico. Grandes proyectos logísticos como el Tanger Med Port, uno de los mayores puertos de África, y el futuro Nador West Med Port, reforzarán la capacidad del país para almacenar productos energéticos y consolidar su seguridad energética regional.
Estos proyectos de infraestructura, iniciados hace más de una década, continúan avanzando según lo previsto y no se han visto afectados por las tensiones actuales en Oriente Medio, consolidando así la confianza de los inversores en el futuro económico de Marruecos

