Desde el corazón de Berlín, donde se reúnen los principales actores mundiales de la inversión hotelera, Marruecos ha trazado una nueva hoja de ruta para su sector turístico, basada en una visión estratégica y en inversiones estructuradas. Su participación en el International Hospitality Investment Forum no fue meramente simbólica, sino una clara demostración de su ambición renovada.
Imad Barrakad, director general de la Sociedad Marroquí de Ingeniería Turística, destacó que el país ha dejado atrás el enfoque centrado únicamente en la expansión cuantitativa. Hoy, Marruecos apuesta por un modelo integral que prioriza la creación de valor, la sostenibilidad y la seguridad de las inversiones.
En un contexto de fuerte competencia internacional, el país es consciente de que los recursos naturales y culturales ya no son suficientes. Por ello, trabaja en mejorar su clima de negocios mediante incentivos fiscales, facilidades de financiación, simplificación administrativa y el fortalecimiento de las asociaciones público-privadas.
Las grandes cadenas hoteleras internacionales también desempeñan un papel clave, aportando confianza a los inversores gracias a su experiencia y estándares globales, al tiempo que elevan la calidad de la oferta turística.
Aunque destinos consolidados como Marrakech y Agadir siguen destacando, el reto actual es diversificar la oferta mediante el desarrollo de nuevos polos turísticos. En este sentido, cobran importancia proyectos innovadores como los eco-lodges y hoteles boutique, en línea con las nuevas tendencias del turismo.
Además, el rico patrimonio cultural marroquí se posiciona como un activo estratégico. La rehabilitación de kasbahs, palacios y medinas abre oportunidades únicas para inversiones de alto valor añadido dentro del turismo experiencial.
En un escenario global cada vez más competitivo, Marruecos avanza con determinación para consolidarse como un destino líder de inversión turística en África y el Mediterráneo, apoyándose en una visión que combina rentabilidad, sostenibilidad y autenticidad cultural.

